De la militancia y otros amores

“Militamos porque sentimos, por esta capacidad -solo- humana de querer creer, de esperanzarnos. En nuestras militancias encontramos el único lugar donde, con decisión, preferimos fracasar que claudicar…

Alejandro Novia Estudiante de Licenciatura en Derecho, 5º Semestre

Confrontar la realidad es difícil. La paradigmática búsqueda del sentido de todo, reduce nuestras acciones a despropósitos, así, por lo rasposa que se siente la cotidianeidad casi siempre nos hace querer encontrarnos abrazados, cuidados, cercanos a personas con las que compartimos; es, entonces, cuando encontramos dónde militar.

La militancia no se reduce a habitar espacios en colectivos, partidos o instituciones: militamos, también, en ideas, visiones del mundo y cosas que nos generan apego. Nuestras creencias se vuelven el objeto de defensa de nuestra militancia y, naturalmente, son los sentimientos hacia estas ideas el combustible de nuestras luchas.

Estas luchas son, como las personas mismas, diversas y colectivas. Es en esa disidencia particular que encontramos nuestras realidades unidas a través de causas comunes, encontramos pues, una realidad intangible y transversal que atraviesa a todas las personas con las que nos parecemos.

Militamos porque sentimos, por esta capacidad -solo- humana de querer creer, de esperanzarnos. En nuestras militancias encontramos el único lugar donde, con decisión, preferimos fracasar que claudicar, pues el fin último de la lucha no se encuentra en un objeto ni un lugar, sino en una idea.

Las incongruencias que nos conforman son lo más humano que las personas tenemos, vamos construyendo lo que somos con las cosas que vivimos, los contextos que presenciamos y las ideas de las que decidimos apropiarnos, de las que atesoramos con amor. Es por ello, por lo que, incluso a sabiendas de nuestra condición humana, nos entendemos críticos con nuestra propia contradicción.

Así, militar en las ideas que tenemos resulta en un acto disruptivo: transformar realidades, nuestras realidades. Realidades que terminan por resultar incómodas al status quo, por no terminar de subyugarse a este, y en cambio, contestar. 

Esencialmente, son las cosas que creemos, su crítica, el desdén de los demás hacia ellas, su realidad material, su apropiación que personalizamos, su trascendencia, su relevancia mediática y su colectividad, las cosas que le dan sentido a nuestras militancias. A nuestra relación de amor y odio con las mismas, a su hechura humana.

Referencias:

Britney Alcántara. (2021). Episodio 9. De la defensa de lo público, la izquierda y el feminismo con Susana Ochoa. 13/09/2001, de El Coloquio de lo (In)necesario Sitio web: https://open.spotify.com/episode/1V5MZcB0FgwbaAtGEA7hS3?si=41pKxfkjSa2r1vyzgrooLQ&dl_branch=1

Noticias Comunes. (2017). Jóvenes en política: “Militamos porque estamos comprometidos con cambiar nuestra realidad”. 13/09/2021, de ECONOMIS Sitio web: https://economis.com.ar/jovenes-en-politica-militamos-porque-estamos-comprometidos-con-cambiar-nuestra-realidad/

Las opiniones aquí vertidas son exclusivas de su autor/autora, y no representan la ideología del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey, ni del Consejo Editorial de la Gaceta Económica.

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