La Energética Dependencia de México

La Economía Política de la reforma energética parece buscar una respuesta desarrollista a la fragilidad energética, utilizando la empresa pública (CFE) como motor del desarrollo y agente de cambio de las condiciones materiales, pero olvida que la condición actual es de dependencia del insumo. 

Pedro A. Zarpelon
Estudiante de Economía 6° Semestre.

El inicio de año en México parece haber sido marcado por el debate energético. Primero, por los apagones de febrero, decurrentes de un déficit de generación de energía principalmente de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) – la mayor productora de energía eléctrica en México – durante la ola de frío que afligió al noreste del país y al sur de su vecino del norte, Estados Unidos (EE. UU.). Y segundo, por la aprobación de la reforma energética del Presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) por parte del Congreso.

Los Síntomas

El primer episodio afectó 26 estados de la República, afectando 42 millones de clientes de la CFE1. El detonante del problema fue la condición climática que afectó en gran medida el estado de Texas en EE. UU. La entidad federativa estadunidense es una de las principales responsables por proveer gas natural a México. De acuerdo con datos de la U.S. Energy Information Administration (EIA)2, México depende en gran medida del gas natural estadounidense, pese a ser uno de los mayores productores de combustibles fósiles en América (en 2019, alrededor de 96% del gas natural importado por México provenía de su vecino del norte). Sumado a esto, la generación de energía eléctrica mexicana es, en su mayoría, termoeléctrica – es decir, depende de combustibles fósiles, siendo el gas natural uno de los principales – según datos de la Secretaría (Ministerio) de Energía (SENER)3, la producción de energía de las termoeléctricas corresponde a aproximadamente 60-70% (dependiendo del año) de la producción total, siendo éstas de la CFE.

Los sucesos de febrero evidenciaron un fenómeno estructural de la economía mexicana: la Dependencia. La estrategia política de AMLO es intentar fortalecer las energías estatales, a través de su reforma energética aprobada por el Congreso Nacional. Una de las medidas de tal reforma es priorizar el despacho de energía de la CFE4. La prioridad es de las hidroeléctricas, aunque éstas no representan la mayoría de las plantas generadoras. La segunda prioridad serían justamente las termoeléctricas. Tal reforma genera una serie de preocupaciones, desde la cuestión ambiental, hasta el incremento de costo de energía que será pagado con subsidios o con cargo a los consumidores finales. El destino energético de México es turbio.

La Dependencia

Las actitudes del gobierno parecen favorecer una posición subalterna de México. Aunque la retórica oficial sea de emancipación y soberanía, la operación de políticas públicas, como migración, economía, educación, parecen contradecir la autonomía deseada. En el caso de la soberanía energética, el gobierno parece retomar la tesis desarrollista del siglo XX. Para comprender las contradicciones del desarrollismo y su intensificación de la subordinación, a través del capitalismo dependiente, es necesario traer al diálogo uno de los exponentes de la Teoría de la Dependencia, Theotônio dos Santos5. La argumentación del desarrollismo aquí pasa por la idea de que es posible, en América Latina, desarrollarse “hacia adentro”, esto a través de una ideología desarrollista de un Estado Independiente, interventor pero respetuoso de la iniciativa privada y democrático. El desarrollo se daría a través de la modernización de la estructura productiva, que crearían condiciones materiales para la ruptura de obstáculos al desarrollo y la emancipación de los países latinoamericanos. 

En México, la idea de la reforma energética es fortalecer la empresa pública para sentar las bases que permitirían las condiciones materiales para el Estado Independiente impulsor del desarrollo. Para que así no exista la dependencia externa (al menos de energía). Los datos mencionados de la generación de energía eléctrica son un síntoma de un modelo de elección de integración ciega a la economía global. Sin embargo, como planteado por Dos Santos5, la metodología de pensar en las obstrucciones al desarrollo sin una reflexión más profunda y holística, de la experiencia histórica del desarrollo y del subdesarrollo como realidades del mismo proceso, no solo no lleva a la desaparición de dichas obstrucciones, pero crea nuevas. Por lo tanto, la dependencia aparece como razón explicativa del estatus quo sociopolítico-económico contemporáneo. La Economía Política de la reforma energética parece buscar una respuesta desarrollista a la fragilidad energética, utilizando la empresa pública (CFE) como motor del desarrollo y agente de cambio de las condiciones materiales, pero olvida que la condición actual es de dependencia del insumo. Así como, en su momento, el modelo de Industrialización de Sustitución de Importación profundizó la dependencia de Bienes de Capital, la priorización de la CFE, en las condiciones actuales, profundizará la necesidad en importar y depender de combustibles fósiles y minará aún más la seguridad energética de México. Sin una Economía Política más holística, que garantice una estrategia robusta de desarrollo, tomando en cuenta la academia, la sustentabilidad y las relaciones internacionales, es imposible lograr una ventana de oportunidad para superar el subdesarrollo y por ende la Dependencia. 

Tratar de llevar a cabo un proceso de desarrollo y cambio de paradigma socioeconómico sin un proceso de reflexión completa y sin inserirlo en una propuesta más robusta de fortalecimiento de la estructura productiva nacional y la generación de nuevos conocimientos puede consolidar el subdesarrollo. En el caso energético, la priorización de la empresa pública CFE no es per se mala, sino que, su estructura existente, agrava la dependencia y, como consecuencia, la favorece. Paradójicamente, en la realidad no se prioriza la CFE. Sino que la vuelve cliente de un ciclo vicioso, que la imposibilita de librarse de los combustibles fósiles. Se deja de “energizar” al desarrollo autónomo y sustentable, para “energizar” a la vieja dependencia, que se perpetúa como estructura del capitalismo mexicano. Hace falta “prender el foco” de nuevas alternativas. 

IMAGEN: Vintage de la Bombilla por b0red
https://pixabay.com/es/vectors/vintage-de-la-bombilla-vintage-2417764

Referencias:

1BBC News Mundo (2021) Apagones en México: la enorme dependencia mexicana del gas de EE.UU. que dejó al descubierto la tormenta invernal en Texas: https://www.bbc.com/mundo/noticias-america-latina-56106262

2EIA (2020) Country Analysis Executive Summary: Mexico: https://www.eia.gov/international/content/analysis/countries_long/Mexico/mexico.pdf

3SENER (2021) Sistema de Información Energética: Generación Bruta de Energía Eléctrica: http://sie.energia.gob.mx/bdiController.do?action=cuadro&cvecua=DIIE_C05_ESP

4Israel López Linares (2021) AMLO envía reforma eléctrica: prioriza a CFE y cambia contratos. Forbes México:
https://www.forbes.com.mx/politica-amlo-reforma-electrica-prioriza-cfe-cambia-contratos/

5 Theotônio dos Santos (2017) La Crisis de la Teoría del Desarrollo y las Relaciones de Dependencia en América Latina, en: La Dependencia Político-económica de América Latina: http://biblioteca.clacso.edu.ar/clacso/se/20171110035406/Dependencia_politico_economica.pdf

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s