¿Dos Méxicos regresaron a clases?

En millones de hogares en el país, específicamente en la periferia de las zonas metropolitanas y en las zonas rurales, las familias no cuentan con los recursos necesarios para acceder a la educación a distancia.

Mariana Marcos.

Estudiante de 3er semestre de economía

El 24 de agosto “dos Méxicos regresaron a clases”. Esta frase ha estado circulando en redes sociales desde que los niños y niñas del país volvieron a la escuela a distancia, unos por medio de Zoom y otros a través de 6 canales de televisión con cobertura nacional. 

En millones de hogares en el país, específicamente en la periferia de las zonas metropolitanas y en las zonas rurales, las familias no cuentan con los recursos necesarios para acceder a la educación a distancia. En un recorrido que realizó el Grupo Reforma en zonas marginadas de Nuevo León, se confirmaron las carencias que existen en la mayoría de los hogares del estado: “no sabemos si están encargando tarea, porque no tenemos con qué saber”, “no se puede sintonizar el canal”, “como no tenemos internet ni nada de eso, el codificador falla”, “la antena la tengo con un rin de bicicleta, y pues se mueve y se va la señal”.

Para la Secretaría (Ministerio) de Educación, todas y todos los niños toman clase por medio de televisión o radio, pero la realidad es otra, porque sin dinero las carencias son muchas y el estudio queda en un segundo plano. Por eso no me queda duda que el 24 de agosto UN México regresó a clases, pero ese México pasa desapercibido para muchos y muchas (yo me incluyo), porque el privilegio nos nubla la realidad. Esa realidad es que el acceso a la educación en el país siempre ha sido desigual. La pandemia sólo expuso lo que ha existido por años: un sistema educativo ineficiente en donde 4 millones de niños, niñas y adolescentes no asisten a la escuela, 600 mil están en riesgo de dejarla por la falta de recursos y los que asisten tienen un bajo aprovechamiento que se refleja en las 21 millones de personas con rezago educativo en el país (CONEVAL, 2018) .

El problema de tener un sistema educativo público deficiente es que existe una relación directa entre el nivel de escolaridad y el ingreso recibido por persona; entre mayor sea el nivel de estudios, mayor es el ingreso. El Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) indica que, alguien que posee un título universitario gana en promedio 80% más que una persona que solo terminó el bachillerato, y ni qué mencionar de la brecha salarial que existe con las personas que solo terminaron la primaria. Ante esto, ¿Qué calidad de vida se puede esperar para un país en donde sólo 21 de cada 100 alumnos terminan la universidad? (OCDE, 2017)

Esta enorme brecha educativa acentúa las desigualdades que siempre han existido entre la población, impide que exista un crecimiento económico, aumenta la informalidad, incrementa el número de personas con un ingreso por debajo de la línea de bienestar y arrebata la oportunidad a millones de niños, niñas y jóvenes de cumplir sus sueños porque la situación socioeconómica en la que nacieron limita sus posibilidades. Ante un país tan desigual, las instituciones gubernamentales tienen la obligación de cambiar las reglas del juego para disminuir el rezago educativo, impulsar la movilidad social y hacer que la educación se convierta en un mecanismo igualador de oportunidades. El Estado debe disminuir las brechas, no perpetuarlas o actuar indiferentemente ante ellas. 

Si tuviste la oportunidad de leer este artículo y tienes la posibilidad de estar estudiando una carrera universitaria, eres parte del México en el que miles de niños y niñas sueñan con vivir, eres parte del México privilegiado. La idea no es sentir culpa o negar el privilegio, hay que reconocerlo, asumirlo y actuar en consecuencia para generar un bienestar social en tu comunidad. Debemos trabajar juntos por un país en donde todas las personas, sin distinción alguna, tengan la oportunidad de alcanzar sus sueños. Trabajar para que esa realidad que vivimos el 20% de la población que tenemos acceso a estudios universitarios, sea una realidad que no dependa de la región en la que naciste o del nivel socioeconómico en el que se encuentra tu familia, sino que esa sea la única realidad que conozcan los niños y niñas mexicanas.

Crédito de la imagen: https://www.freepik.es/foto-gratis/nino-levantando-su-mano-aula_2245196.htm#page=1&query=Educacion&position=29

Referencias:

Las opiniones aquí expresadas son exclusivas de su autor/autora y no representan la ideología del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey, la Escuela de Ciencias Sociales y Gobierno del mismo, el Departamento de Economía, así como a la Sociedad de Alumnos de Licenciado en Economía.

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