‘Trumponomics’, Reserva Federal y desempleo en EE.UU.

Durante 2019, el desempleo en EE.UU. descendió a niveles que no se habían visto en cincuenta años, al ubicarse en 3.5% en el mes de septiembre.
Alan Garza
Estudiante de 4º semestre de Economía

Introducción

Actualmente es un buen momento para que los estadounidenses puedan conseguir un empleo en su país. Durante 2019 el desempleo en EE.UU. descendió a niveles que no se habían visto en cincuenta años, al ubicarse en 3.5% en el mes de septiembre. En octubre tuvo un ligero repunte de 0.1 puntos porcentuales, sin embargo durante noviembre y diciembre este regresaría al 3.5% (según datos del Bureau of Labor Statistics¹). Y no sólo eso, sino que el desempleo ya se estaría ubicando justo en el extremo inferior del intervalo en el que, según la Reserva Federal, estaría la tasa natural en EE.UU. (3.5%-4.5%)². Con esto en mente, cabe preguntarse cuáles han sido los factores que han llevado a este boom del mercado laboral estadounidense y qué se puede esperar a futuro.

Un poco de historia

Primero que nada vale la pena comparar la situación económica estadounidense de hace cincuenta años con la actual. Fue en 1969 (año en que Richard Nixon asumió la presidencia) cuando la tasa de desempleo llegó a los bajos niveles de los que ahora volvemos a ser testigos, al ubicarse en 3.5% durante el mes de junio y mantenerse como tal hasta agosto. En septiembre y octubre ascendería al 3.7%, pero volvería al 3.5% durante noviembre y diciembre. 

Ya desde unos años antes, durante la administración del presidente Johnson (1963-1969) la economía estadounidense experimentaba tasas de crecimiento relativamente altas y el desempleo se venía reduciendo³, esto como probable consecuencia de la guerra de Vietnam y la serie de programas sociales y reformas conocidos como la “Gran Sociedad”. Sin embargo, los problemas que se comenzaron a suscitar alrededor del patrón oro evitaron que esta situación se prolongara: debido a que existía la preocupación de que las reservas de oro se agotaran, en 1969 la Reserva Federal llevó la tasa de interés hasta un 9.19% con el fin de disuadir el intercambio de dólares depositados por oro. 

Las consecuencias para el agregado de la economía fueron una ligera recesión y una tasa de desempleo al alza que para 1970 se ubicó en 6.1%⁴. Posteriormente, la llegada de la estanflación durante los setenta imposibilitó de manera contundente un pronto retorno a las bajas tasas de desempleo, que hemos podido observar hasta cincuenta años después. 

El boom actual

Hoy las condiciones político-económicas en los EE.UU. son distintas a las de hace cincuenta años; veamos ahora cuáles de ellas han llevado al actual auge del mercado laboral. 

Lo primero que hay que aclarar es que la tendencia a la baja de la tasa de desempleo ya se venía registrando desde la administración Obama (2009-2017): según datos del BLS, durante el primer año de gobierno la tasa de desempleo promedio fue de 9.3% (la economía estadounidense experimentaba altas tasas de desempleo como consecuencia de la Gran Recesión) mientras que en el último año completo de la administración (2016) esta fue de 4.9%. Durante el primer año de la administración Trump (2017) esta fue de 4.4% y entraría dentro del rango estimado dónde se ubicaría la tasa natural de desempleo a partir de marzo de ese año. El dato anual más reciente (2019) es de 3.7%. Con esto en mente, es posible concluir que el actual gobierno estadounidense heredó un mercado laboral en expansión. 

Ahora bien, ¿cuáles medidas de política económica han influido sobre dicha expansión? En primer lugar, tenemos la introducción por parte de la administración Trump del Tax Cuts and Jobs Act⁵ de 2017, una serie de recortes tributarios a empresas e individuos que tendrán vigor hasta 2026.⁶ Aunado a esto, se debe tomar en cuenta la conducción de la política monetaria por parte de la Reserva Federal, la cual, recordemos, tiene un doble mandato: mantener la estabilidad de precios a la vez que procura el máximo nivel posible de empleo. En 2015, la política monetaria adquirió un sesgo contractivo⁷, el cual continuó aún después de que el presidente Trump nombrara a Jerome Powell como nuevo presidente de la Fed en 2018⁸. Esto pudo haber limitado la efectividad de los recortes tributarios. Sin embargo, a partir de julio de 2019 la Fed inició una serie de recortes a la tasa de interés⁹, cuyos efectos en el nivel de empleo y en el agregado de la economía están aún por verse. 

También debemos considerar las constantes advertencias del presidente Trump de gravar con impuestos y aranceles a aquellas compañías estadounidenses que prefirieran abrir plantas o permanecer en el extranjero. De acuerdo a la Reshoring Initiative¹⁰, como consecuencia del retorno de compañías estadounidenses, se anunciaron en el sector manufacturero alrededor de 300,000 empleos nuevos en 2017 y 350,000 en 2018. Para tener en cuenta, en 2017 y 2018 se generaron alrededor de 2.1 y 2.6 millones de nuevos empleos totales respectivamente. 

Finalmente es pertinente agregar que los niveles de desempleo de grupos históricamente vulnerables, como la población afroamericana o hispana, han alcanzado bajos históricos durante la actual administración federal. En el caso de las mujeres, el desempleo también está en niveles que no se habían visto en 75 años al ubicarse en 3.4%, durante septiembre y en 2019 ocuparon el 72% de los nuevos empleos totales¹¹. Si bien inclusividad no es la primera palabra que viene a la mente al pensar en Trump, la economía de la que su administración participa sí ha demostrado tener esta característica.

¿Qué sigue?

Habiendo expuesto el anterior análisis, veamos ahora el futuro del nivel de empleo estadounidense. En primer lugar, es vital que la Reserva Federal conserve su independencia. Mientras que, como lo revela la última minuta del FOMC, para algunos participantes del comité existe el riesgo de que la actual baja tasa de interés genere vulnerabilidades en el sistema financiero que podrían obstruir el cumplimiento del mandato dual de la Fed, para el presidente Trump la tasa es “muy alta”, como lo ha expresado en uno de sus últimos tuits, y esto estaría dañando las exportaciones. No obstante, Jerome Powell ya ha declarado que la actual política monetaria podría ser suficiente por ahora¹², lo que sugiere que no habrá recortes adicionales a la tasa de interés en el futuro cercano.

En segundo lugar, tomemos en cuenta el comportamiento esperado de los salarios. De acuerdo con algunos participantes del FOMC, actualmente existe cierta rigidez en los salarios nominales; si bien han tenido aumentos, estos han sido moderados (los participantes del FOMC proponen como causa que los trabajadores podrían estar sacrificando aumentos salariales a cambio de estabilidad laboral, entre otras cosas). Por otro lado, se espera que la inflación aumente ligeramente para acercarse más a la tasa objetivo del 2%. De mantenerse y cumplirse lo anterior, la teoría económica nos dice que los salarios reales podrían eventualmente disminuir y la demanda de mano de obra expandirse. 

En general se podría esperar que, en ausencia de shocks a la economía estadounidense, el mercado laboral y el empleo se mantengan firmes. El FOMC, por ejemplo, espera que este año la tasa de desempleo descienda aún más y que permanezca así hasta 2022, situándose incluso por debajo de la tasa natural de desempleo pronosticada por el staff de la Fed en este mismo periodo de tiempo. La pregunta es hasta qué punto será verdaderamente sostenible, y si después del boom vendrá el bust.

Crédito de la imagen: <a href=”https://www.freepik.es/fotos-vectores-gratis/hombre”>Vector de Hombre creado por freepik – http://www.freepik.es</a&gt;

Las opiniones aquí expresadas son exclusivas de su autor/autora y no representan la ideología del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey, la Escuela de Ciencias Sociales y Gobierno del mismo, el Departamento de Economía, así como a la Sociedad de Alumnos de Licenciado en Economía.